Junto a la Escuela, llevamos a cabo un proyecto orientado a recuperar y equipar el laboratorio de ciencias, con el objetivo de fortalecer la enseñanza experimental de las ciencias naturales en educación básica. Antes de esta iniciativa, los estudiantes solo tenían acceso a contenidos teóricos, ya que la falta de infraestructura y materiales especializados impedía el desarrollo de actividades prácticas, limitando así el aprendizaje significativo y la formación de habilidades científicas.

Gracias a este proyecto, Andrés Alcázar cuenta hoy con un espacio adecuado para el desarrollo de actividades experimentales, prácticas y de investigación. Esto ha permitido a los docentes incorporar metodologías de aprendizaje activo, basadas en la experimentación, la observación y la resolución de problemas, fortaleciendo las competencias científicas de los estudiantes desde una perspectiva práctica. El nuevo espacio también ha tenido un impacto positivo en la motivación y el interés de los estudiantes por las ciencias, favoreciendo el logro de los objetivos de aprendizaje establecidos en el currículum nacional.

De esta manera, el proyecto logró reducir la brecha entre la enseñanza teórica y la práctica experimental, mejorando las condiciones para la enseñanza de las ciencias naturales y beneficiando directamente a toda la comunidad educativa, que ahora dispone de un espacio permanente y completamente equipado para el aprendizaje científico.